¿Quién no se ha pasado horas practicando caligrafía con los míticos cuadernos Rubio?
En realidad estos cuadernos fueron creados en los años 50 por Ramón Rubio Silvestre. Este Profesor Mercantil fundó su propio centro de estudios en la ciudad de Valencia, bajo el nombre “Academia Rubio”. En esta academia ofrecía formación de contabilidad y cálculo a sus jóvenes alumnos, a los que posteriormente ayudaba a acceder al mundo laboral. Gracias a las gestiones de este profesor mercantil más de 3500 alumnos consiguieron un empleo en banca y empresas.
Rondaban los años 50, época en la que el material escolar era precario e inasequible para la mayoría, cuando Ramón Rubio tuvo la idea de elaborar él mismo el material didáctico de su academia. Creó una serie de fichas con ejercicios de apoyo en matemáticas y contabilidad con la finalidad de que sus alumnos consiguieran el dominio de los números y una gran agilidad en los cálculos matemáticos. Asimismo, consciente de la importancia de tener una perfecta caligrafía, se propuso crear un método básico de perfeccionamiento que pronto se trasladaría a las escuelas primarias. Se trataba de una serie de fichas en las que podían perfeccionar su caligrafía, gracias a técnicas como el punteado.
Pero los inicios de los cuadernillos no fueron nada fáciles. Ramón llamó a las puertas de colegios de toda España acompañado de esposa e hijos, presentando su método directamente a los profesores de la época. Al cabo de un tiempo se dieron cuenta de que su método de enseñanza les facilitaba su labor docente y a pesar del rechazo inicial comenzaron a interesarse por él. Fue en ese momento cuando llegaron los primeros pedidos de su método de enseñanza. A finales de los 80 la editorial llegó a vender anualmente más de 10 millones de ejemplares, destinados a niños de entre 3 y 13 años.
Yo personalmente odiaba pasarme horas copiando las frases de los dichosos cuadernillos.
Fuente:
http://es.wikipedia.org/wiki/Ram%C3%B3n_Rubio