26 oct. 2012

Tecnología: Expendedoras de bolas de chicle

Mas típicas de los años 70, en los 80 aún se podían ver algunas de estas maquinitas de chicles en las calles.

Y es que metías una peseta en la ranura, empujabas la palanca dejándote medio dedo, que anda que no iba fuerte la jodida, y lo mejor de todo es que bajaba una bola de chicle que siempre era del color que no querías.

Luego venía lo peor, empezar a masticar ese pedazo bola, porque pequeñas no eran y estaban mas duras que un garbanzo sin remojar.

Churrupetearlas para ablandarlas no servía, solo conseguías que quedasen descoloridas, la única manera era a fuerza bruta de los piños.

4 comentarios :

  1. Sí, me acuerdo. Y eran máquinas metálicas, los chicles venían sin envoltorio y estaban en sitios públicos que todo el mundo las tocaba. Y no hemos pillado el tifus ni nada de eso. Si es que nos hemos vuelto de un tikismikis...

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  2. Jo yo quiero una (maquinita llena).

    Saludos.

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  3. ¡¡Aaaaahhhh! ¡Qué recuerdos!! Las había de muchísimos colores y luego la lengua te quedaba teñida por un buen rato.

    Es verdad, sólo se podía morder,poniendo a prueba los piños y la mandíbula ( de ahí las agujetas mandibulares, jeje).

    Y si las bolas estaban duras, no te digo el mecanismo para sacarlas.

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  4. Ostras es verdad que no había manera de comerse las bolas ... bueno ya empezando que para sacarlas de la máquina tenía que tener mucha fuerza.... que recuerdos !!!!

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