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14 jun. 2013

La panera


¿Quién no tenía en casa semejante artefacto? El objeto en cuestión que ocupaba media cocina es una panera, recipiente utilizado para guardar la barra de pan cuando venías de comprarla.

Las había en varios colores y diseños a cuál más hortera. La que había en mi casa era igualita a la de la foto.

28 abr. 2013

Gastronomía ochentera: Del Bimbollo al Bollicao

Y es que en nuestra infancia las meriendas experimentaron una evolución como los pokémon, a cada cual mejor.

Todo empezó cuando apareció el Bimbollo, que no era otra cosa que un bollo de Bimbo, que nuestras madre abría y nos metía dentro lo que fuera, chocolate, jamón, chorizo ... 

Mas tarde apareció el "Mi Merienda" Que era el clásico Bimbollo que venía con una chocolatina de Nestle y siempre traía alguna pegatina para coleccionar.

Era como un kit de montaje en el que insertabas la chocolatina dentro del panecillo a modo penetración, con mucho cuidado de no romperla, porque la verdad es que era un pelín finita para tanto cacho de pan.
 
Y paralelamente Panrico sacó el mítico Bollicao que ha sobrevivido a los tiempos. En el que el bollo ya venía montado y llevaba su chocolatito metido dentro al estillo churrito de nocilla.  

26 oct. 2012

Tecnología: Expendedoras de bolas de chicle

Mas típicas de los años 70, en los 80 aún se podían ver algunas de estas maquinitas de chicles en las calles.

Y es que metías una peseta en la ranura, empujabas la palanca dejándote medio dedo, que anda que no iba fuerte la jodida, y lo mejor de todo es que bajaba una bola de chicle que siempre era del color que no querías.

Luego venía lo peor, empezar a masticar ese pedazo bola, porque pequeñas no eran y estaban mas duras que un garbanzo sin remojar.

Churrupetearlas para ablandarlas no servía, solo conseguías que quedasen descoloridas, la única manera era a fuerza bruta de los piños.

8 oct. 2012

Gastronomía ochentera: Las bolitas de anís

De vez en cuando caían en nuestras infantiles manos, casi siempre regalo de alguna abuela, unos recipientes de distintas formas llenos de unas bolitas que estaban bastante asquerosas pero que te las acababas zampando.

Eran las bolitas de anís, que no sé si llevaban anís en sus ingredientes, pero te dejaban un regusto empalagoso y dulzón. Eran de colores y en contacto con el sudor de las manos se medio deshacían, por lo que al final acababas con las manos todas pegajosas.

Otro problema que había con estas bolitas era que siempre llegaba un momento en el que se te caían todas al suelo. Luego tu madre estaba tres meses encontrando bolitas cada vez que barría.

5 oct. 2012

Gastronomía ochentera: Los Palotes

Otro clásico de las exquisiteces gastronómicas de nuestra infancia son los Palotes. Eran baratitos, costaban 1 peseta o 1 duro, no lo recuerdo bien, así que los podías pedir bastante a menudo y te los compraban.

Sabían como a fresa, estaban ricos. Pero hay una cosa que nunca logré averiguar: ¿eran chicles o caramelos? Porque a mí me decían que eran chicles, pero yo me los tragaba. Y eso que si en los ochenta te tragabas un chicle se te pegaban las tripas y te morías, o por lo menos eso te decían tus amiguitos del cole.

El caso es que nunca se me pegaron las tripas después de comer palotes.

3 oct. 2012

Gastronomía ochentera: Los caramelos cuba-libre

Era un caramelo duro de color marrón claro alargado con bordes cuadrados con un sabor parecido al de la Cocacola.  El envoltorio era de color marrón y las letras en color dorado. 

Costaban una peseta de las de entonces y la verdad es que era unos de los caramelos que estaban mas ricos.

Todavía hoy en dia se pueden encontrar, pero no tienen nada que ver con los originales

26 sept. 2012

Gastronomía ochentera: Caramelos Snipe

La marca DAMEL (empresa creada en Elche) que por aquel entonces era una de las líderes en golosinas en nuestro país, creó los famosísimos "Caramelos masticables Snipe" que se vendían por unidades y en tarros que después servían para la cocina.

Había de distintos sabores menta, limón, café con leche, naranja etc. También creó TOFEE unos paquetitos de diez caramelos masticables y con distintos sabores: Avellana, Café y Cacao.

Se vendían en kioscos, pastelerías, heladerías etc. y llego a ser una de las golosinas más populares de la época. Los productos Damel con aquel eslogan que decía "Damel, el sabor que da energía" inundaron el mercado para disfrute de niños y mayores.

recuerdos-malp.blogspot.com

22 sept. 2012

Gastronomía ochentera: El chicle Cosmos

La empresa Chicles Americanos lanzó al mercado estos chicles con sabor a regaliz y de color negro. Todos los niños y niñas lo llamaban por su color: “el chicle negro”.

Al principio en cada chicle iban incluidos unos cromos con temas del espacio y canjeando varios envoltorios en el kiosco, te regalaban el álbum.

Sin duda fueron unos chicles muy populares y llegaron a competir en el mercado con los de la factoría Damel, como el Chicle Cheiw, o los de otras empresas o marcas no menos famosas como Bazooka o Nina.

http://zios007.wordpress.com

7 sept. 2012

Gastronomía ochentera: Caramelos Chimos

Los Chimos eran unos caramelos circulares, con forma de Aspirina pero con un agujero en el centro. Se vendían en paquetes cilíndricos de 5 o 10 unidades y al abrir el paquete te podías encontrar caramelos de hasta cinco sabores diferentes, los había de naranja, limón, fresa, menta y piña.

Al parecer estos caramelos son originarios de Estados Unidos, se crearon en 1912 y los llamaron LifeSavers, de modo que los Chimos son la versión española de los LifeSavers estadounidenses.

http://www.ionlitio.com

5 sept. 2012

Gastronomía ochentera: El Sidral

¿Os acordais de los sobrecitos de Sidral?

No era un invento de los 80, ni mucho menos. Ya en 1998 Bragulat estrenaba una fabrica en Mataró. En un principio se consumía como bebida mezclándolo con agua, y era considerado como un producto farmaceutico ya que al llevar bicarbonato, servía para la acidez de estómago.

Mas tarde, en nuestro tiempos mozos, lo podíamos conseguir en la tienda de chuches al precio de 1 peseta el sobre y nos lo tomábamos a palo seco.

Posteriormente aparecieron diferentes formatos como era la pajita y nuevos sabores.

27 ago. 2012

Gastronomía ochentera: Los Melody Pops

Eran unos caramelos en un principio de fresa, luego fueron apareciendo mas sabores, en forma de silbato.

Además de estar bueno, tenía la gracia que el silbato funcionaba y servía para dar por el saco un buen rato.

Mientras tanto, aunque tu madre no te lo decía abiertamente, pensaba ....

-¡ Cómete ya el puto caramelo pesado !

17 jun. 2012

Gastronomía Ochentera: Los Sugus

Para muchos, Sugus ha sido nuestro primer caramelo y ha estado presente en muchos momentos de nuestra niñez.

Nadie puede recordar una infancia sin caramelos, sin duda una de nuestras primeras incursiones en el mundo de los dulces. Pero si pensamos en nuestro primer caramelo de verdad, aquel con
el que nuestras madres nos introdujeron en la confitería, ese es probablemente, un Sugus.

Estos caramelos blandos han sido, por su textura, la opción perfecta para que, como niños descubriéramos todo un mundo de dulces sabores. Por eso de pequeños adorábamos los Sugus, y de mayores los seguimos disfrutando.

Sugus es una marca de caramelos duros masticables de la empresa Wrigley. Su origen hay que buscarlo dentro de la empresa chocolatera suiza Suchard, que los creó en 1931. Son de forma cuadrada, y sus medidas son de 2 cm de lado y 7 mm de espesor, incluyendo el envoltorio.

El nombre viene de las lenguas escandinavas, suge, que significa lo mismo que chupar. Los hay de diversos sabores, entre ellos, Limón, Naranja, Piña, frambuesa y Cereza, indicados según el color del envoltorio (amarillo, naranja, azul, morado, y rojo, respectivamente), que es característico del caramelo.

El envoltorio clásico (que mide 6,3 por 4,5 cm) envuelve al caramelo respetando la forma paralelepípeda del mismo, mostrando en color blanco los nombres sugus (minúscula de mayor tamaño), y el nombre del sabor (mayúscula de menor tamaño), ocupando todo el envoltorio. Dentro del envoltorio se hallaba un pequeño y blanco papel liviano de 6,3 por 1,9 cm que rodeaba al caramelo evitando que se pegara al envoltorio exterior, por ejemplo, en momentos de excesivo calor.

http://es.wikipedia.org/wiki/Sugus
http://www.trndload.com/sugus/Guia_de_proyecto-Sugus.pdf

5 jun. 2012

Gastronomía ochentera: El pan con chocolate

Aunque en los ochenta merendábamos muchos bocatas de Nocilla y algunos afortunados recibían la visita del helicóptero del Tulipán, hubo una merienda mítica en nuestra infancia: el pan con chocolate.

Así, sin más. Un trozo de pan y otro de chocolate, merienda que hoy nos puede parecer muy cutre pero que en aquella época nos encantaba.

Había quien metía el chocolate dentro del pan y se lo comía todo junto.

Otros, nos comíamos primero el pan a secas, ya que comerse el pan era el precio que había que pagar para llegar al ansiado manjar: el chocolate. Y si te lo dejabas para el final estaba más rico.

23 ene. 2012

Coca-cola + aspirina, la gran leyenda urbana de los 80

Las aspirinas son muy antiguas. La Coca-cola también, y como no podía ser de otra manera en los años 80 formaba parte de nuestra habitual dieta de guarrerías, junto con los pastelitos y demás exquisiteces.

Los que éramos niños en los 80 hemos oído infinidad de veces por parte de nuestras madres, abuelas y vecinas varias que no se podían tomar aspirinas y Coca-cola a la vez. Te lo soltaban con una simple y demoledora sentencia:

"La Coca-cola mezclada con una aspirina es droga"

Hay que tener en cuenta que en los años 80 la palabra "droga" iba casi exclusivamente asociada al típico yonki con jeringuilla y era un tema bastante tabú. Y claro, nos acojonaban.

Afortunadamente, hoy se sabe que si te tomas una aspirina con una Coca-cola no pasa absolutamente nada. Como mucho lo que puede ocurrir es que la aspirina te haga efecto antes por la cafeína que lleva la Coca-cola (de hecho, muchos analgésicos llevan cafeína, incluso existe la Cafiaspirina), o que te siente mal al estómago, pero no te vas a morir ni te vas a volver yonki.

12 oct. 2011

Gastronomía Ochentera: Cheiw junior

Un clásico de la gastronomía ochentera y setentera, era el chicle Cheiw junior. Los podías encontrar en cuatro sabores fresa, fresa ácida, menta, y clorofila.

Por cinco pesetas de las de entonces, tenías dos tacos de chicle bastante duritos, que había que hacer trabajar la mandíbula durante un buen rato, para llegar a ablandarlos y conseguir hacer globitos.

Coleccionando las letras que venían en los envoltorios y formado las palabras Cheiw junior podías conseguir regalos, algun juguetito o similares.

30 jul. 2011

Gastronomía Ochentera: El Frigopie

Uno de los heladitos que se puso muy de moda en los 80 fue el Frigopie. Además, según se ve fue elegido hace no mucho tiempo en cierta encuesta como el mejor helado de la historia.

Con forma de pie, de crema, y sabor a fresa, este helado cuenta con una legión de seguidores (incluso alguien ha creado una página en Facebook…con 46.450 fans).

Bueno pues yo nunca lo he probado porque no me gusta. A veces pasa que sabes que algo no te gusta aún sin haberlo catado nunca.

No sé si es que su forma de pinrel me da manía o es el color rosita que me hace pensar que debe saber a fresa, y a mí las cosas con sabor a fresa no me van, el caso es que jamás lo he probado y puedo decir sin miedo a equivocarme que no me gusta.

18 jul. 2011

Gastronomía ochentera: Los Burmar Flax, el helado de los pobres

Los Burmar Flax era unos helados conocidos como el "helado de pobre" y es que si el presupuesto no te llegaba a mas, por un duro tenías un heladito, bueno mas que nada tenías, un trozo de hielo teñido de colorante.

Venían en un un tubo de plástico que abrirlo tenías que abrirlo a mordiscos. Luego tenías que sobarlo un rato para que se despegase del plástico y hacerlo subir.

Una vez habías conseguido que se asomase, podías proceder a comértelo. La mejor manera era a mordiscos, porque si optabas por churrupetearlo sucedía que se quedaba sin color y sin sabor.

15 jun. 2011

Gastronomía ochentera: El Petit Suisse helado

Seguramente fue de nuestros primeros pinitos en la cocina, el Petit Suisse helado. Y es que con la aparición de estos mini yogures, se disparó nuestra creatividad. A parte de conseguir que nos durase mas rato, hacíamos un bien a la ecología reciclando los palos de los helados.

Modo de elaboración:

Se pilla un pack de seis Petit Suisse y palos de helado. Sin quitarles la tapa, clava los palos y déjalos en el congelador, al menos, cuatro horas.

Una vez quieras comer uno, introduce el Petit Suisse en agua caliente durante unos segundos. Quita la tapa con cuidado de no mover el palo y a pegarle bocado.

9 jun. 2011

Gastronomía ochentera: Los caramelos Pez

PEZ es una marca austriaca de caramelos con forma de pequeña tableta rectangular seca, que suele ir en unos dispensadores de bolsillo característicos que confecciona la misma compañía.

Su nombre es un acrónimo de la palabra alemana Pfefferminz (menta), el primer sabor de la marca Pez, en letras mayúsculas.

PEZ comenzó a comercializarse como un dulce de menta comprimido en la ciudad de Viena (Austria), y su creación se atribuye a Eduard Haas III en el año 1927.

La Segunda Guerra Mundial paralizó la producción y venta, pero se retomó al término del conflicto en 1945.

En 1952 Eduard Haas introduce el producto en los Estados Unidos, y el presidente de la filial en ese país, Curtis Allina, decidió enfocar el producto a un público infantil, mediante la venta de dispensadores con cabezas de personajes, como Mickey Mouse o Santa Claus, que consigueron una buena aceptación y dieron a conocer a la marca a nivel mundial. Desde entonces, se han creado más de 550 modelos diferentes, que son considerados incluso como objetos de colección.

Aunque los primeros dispensadores presentaban una forma de mechero, los dispensadores más conocidos de la marca son aquellos con cabezas de personajes que forman parte de la cultura popular, que van desde personajes de Disney, Los Pitufos o Hanna Barbera hasta ediciones especiales de Star Wars o personajes de videojuegos. Los dispensadores son, en muchos casos, considerados como un objeto de coleccionismo.

http://es.wikipedia.org/wiki/Pez_(caramelo)

6 jun. 2011

Gastronomía Ochentera: El Tang

Yo afortunadamente tuve la suerte de no tener que catar semejante brebaje que es todo un atentado a cualquier paladar mínimamente sensible. En mi casa no se compraba por lo que creo que no lo he probado.

El Tang era ni más ni menos que un refresco en polvo. Se anunciaba mucho en los años 80 y había de varios sabores: naranja, limón, fresa, cola...

Al contenido de un sobre de Tang le podías añadir todos los litros de agua que quisieras por lo que con muy poco dinero tenías "fanta" o "cocacola" para varios días. Y si le echabas agua del grifo, más sustancia todavía.

Los efectos secundarios de estos polvitos mágicos los desconocemos, pero como ya se sabe que los críos se lo zampan todo y además ha quedado demostrado que pertenecemos a una generación fuerte y sana, no creo que se produjeran demasiados desajustes nutricionales por esta bebida. Como mucho, alguno se iría por las patas y punto.