20 oct. 2011

Nos dejaron en los 80: La mercromina

La Mercromina es una marca comercial de un antiséptico dermatológico empleado para la desinfección de heridas producidas principalmente en los patios de los colegios, zonas de columpios y similares.

Su principio activo es la merbromina. Se aplica en forma de gotas directamente sobre la piel, dejando un característico tinte rojo, muy difícil de limpiar.

Tuvo una posición dominante en el mercado español hasta la década de 1970. En la década de los 80 aún era bastante fácil encontrarla en los botiquines de nuestras casa, pero ya había empezado su declive, siendo gradualmente desplazada por otros antisépticos más modernos y potentes, especialmente la povidona yodada, lo que conocemos por Betadine.

Dado que la merbromina contiene pequeñas cantidades de mercurio, los preparados con este compuesto han sido retirados del mercado en algunos países. Además está demostrado que es uno de los peores antisépticos que hay. Es un producto de baja potencia, que se inactiva en presencia de sangre y puede producir dermatitis de contacto y puede ser absorbido por el organismo y llegar a producir problemas renales.

Esos efectos secundarios en aquella época eran poco frecuentes y es que estábamos hechos de otra pasta. Ya sea por las rebanadas de pan con Nocilla, los bocatas de Tulipán con chorizo o vete a saber porque, la mercromina curaba nuestras heridas de guerra y lo guapos que íbamos por la calle con las rodillas y los codos teñidos de "colorao".

7 comentarios :

  1. Era odioso llevar la dichosa manchita colorada!! Y para colmo resultó que provocaba muchas reacciones alérgicas. Cuando nació mi hijo mayor aún recomendaban su uso prácticamente para todo; la piel de mi hijo no lo soportaba y dejó de existir la mercromina en mi botiquín. El pobrecillo era alérgico y no veas qué mal se ponía; a partir de ahí se le descubrió una alergia a la penicilina y otras cosas.
    Ahora hay un producto similar transparente pero no me fio de él. Prefiero el agua oxigenada o el alcohol, ¡¡aunque pique!! El betadine también está bien, pero otro incordio si hay que usarlo en lugar visible (y lo que mancha!)

    ResponderEliminar
  2. Pues la mancha de ahora del Betadine, no es que sea más bonita precisamente.

    ResponderEliminar
  3. Anda que no, si estabas deseando hacerte un rasguñito para embadurnarte de mercromina. Y anda que no era escandalosa, que te hacías una rascadita y parecía que te hubieran apuñalado.

    ResponderEliminar
  4. OMG! ¿Por qué no avisan de que era peligrosa? Sabiendo esto, jamás volveré a echarme mercromina.

    ResponderEliminar
  5. Que recuerdos... pues eramos de otra pasta, me encantaria ver a un pequeñín con su mercromina en las rodillas, seria indicio de que disfrutas de aquellas cosas de las que disfrutabamos los que ya tenemos una edad, y no tanta consola y ordenadores...

    Un saludito

    ResponderEliminar
  6. Yo a los trece años me la eché en el pelo para ponérmelo rojo pero el resultado fue que se me puse verde.
    Qué recuerdos!
    Buen blog!

    ResponderEliminar
  7. Ver un niño con una rodilla magullada?? Como no sea que se le caiga el mando de la consola en la rodilla o algo asi lo veo chungo.

    ResponderEliminar